Bankia ha propuesto a los sindicatos un cambio radical en las fórmulas de retribución de la plantilla, en la movilidad geográfica y en otros aspectos vinculados a las promociones, aportaciones a su plan de pensiones o en los horarios, según explican fuentes de la plantilla.

Pretende entre otras cosas, según la propuesta que ha presentado la entidad a la plantilla el pasado martes, modificar la movilidad geográfica regulada por convenio colectivo, y que ahora se extiende a un máximo de 25 kilómetros. Aunque el banco que preside José Ignacio Goirigolzarri no ha concretado más, los sindicatos entienden que si quiere negociar este punto “será para ampliar los kilómetros regulados por convenio, sino no tendría sentido abrir una negociación para ello”.

Y añaden que si se amplia el kilometraje en Bankia, “podría modificarse en todos los bancos y empresas”.

La propuesta también incluye cambios significativos y novedosos, como la de eliminar la retribución variable de forma colectiva y en proporción a la categoría de cada empleado u oficina. La oferta de ahora de Bankia pasa por “aplicar los objetivos individuales a la totalidad de la plantilla, con lo que desaparecería la retribución variable 3, o lo que es lo mismo, la que percibe la mayoría de la plantilla como el plan de desarrollo profesional, y se introduciría un nuevo baremo basado en los ratios de capital de la entidad”, explican fuentes sindicales.

Hasta ahora la retribución variable se divide en tres conceptos, el primero es el de la rentabilidad (ROE) de la entidad, que es percibida por todos los empleados en función de la mejora de este ratio (hay tres conceptos de retribución variable, y la primera es la de la rentabilidad, la tercera es la de cada empleado en función de su puesto de trabajo).

Fuentes de Bankia explican que a partir de ahora, y según ha pedido la Autoridad Bancaria Europea (EBA) a todas las entidades europeas, la parte de la retribución variable vinculada a la rentabilidad se tome como referencia el ratio de capital, lo mismo que se toma en la actualidad como referencia para el pago del dividendo.

Bankia también propone modificar la retribución fija para ajustarla a la función que “efectivamente” desempeña el empleado. De esta forma, y según la explicación de los sindicatos, esto supone que si a un empleado le cambian de funciones le podrían rebajar el sueldo fijo, además de tener repercusión en el convenio colectivo.

Cambios de horarios, con especial incidencia en la flexibilidad de los servicios centrales, modificación del sistema de clasificación de las oficinas ágiles, o cambios en la previsión social complementaria, tanto de jubilación como de cobertura de riesgos, con revisión de las bajas por incapacidad temporal forman parte también de la propuesta de la entidad. También pretende modificar la clasificación profesional, con la aplicación de nuevas funciones. Los sindicatos califican de revolucionaria la propuesta de Bankia, y, como es lógico, no están dispuestos a aceptar su oferta, aunque las negociaciones aún no se han iniciado, y de momento, lo único que se ha hecho es abrir la mesa de negociación, según mantiene la entidad financiera.

Bankia ha manifestado que su propuesta no tiene coste para la entidad, por lo que los sindicatos entienden que las mejoras que puedan introducirse en algunos aspectos, como el de la homologación de las condiciones de la plantilla proveniente de BMN, se compensarán con un recorte en otras partidas. Y recuerdan que ahora la entidad cuenta con una situación saneada, muy diferente a la que llevó a la entrada del Estado en su capital, razón por la que no comparten “estos nuevos ajustes” en las condiciones laborales de la plantilla.

Explican, además, que Bankia ha invocado los artículos 39, 40,41, 83 y 84 del Estatuto de los Trabajadores para sustentar esta negociación, que no se esperaban los representantes de la plantilla. Los recortes y los cambios propuestos por Bankia se producen justo cuando se ha iniciado las negociaciones del nuevo convenio colectivo tanto de banca como del sector de ahorro, y cuando CaixaBank mantiene negociaciones para reducir costes con el cierre de 800 oficinas y la salida de 2.157 empleados, con unas condiciones que han sido reiteradas veces rechazadas por los sindicatos en las últimas semanas.

La dirección y los sindicatos de CaixaBank, de hecho, volvieron ayer a reunirse, pero las diferencias sobre las condiciones de la reestructuración de la plantilla siguen sin limarse.

El secretario general de CC OO de CaixaBank, Ricard Ruiz, ha explicado que la dirección mantiene su propuesta de movilidad forzosa y de cambios en las condiciones laborales, como la apertura por la tarde el martes, entre otros puntos.

CC OO ha reclamado que se retire la medida de la movilidad forzosa, que percibe como una “purga”, además de exigir que se mejoren las condiciones económicas de las salidas voluntarias de la entidad financiera.

Nueva exigencia de capital anticrisis para CaixaBank

Requisito MREL. El Banco de España notificó ayer a CaixaBank que su requisito mínimo de fondos propios y pasivos admisible, conocido como requisito MREL, deberá ser del 10,6% a partir de 2021, un porcentaje que la entidad considera que podrá superar “confortablemente”, en cumplimiento de su plan estratégico para los próximos años. En un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la entidad bancaria que dirige Gonzalo Gortázar apuntó ayer que alcanzó a 31 de marzo de 2019 una ratio de MREL del 20,2% a nivel consolidado, según sus estimaciones. Para CaixaBank, “el requisito de MREL establecido coincide con las previsiones y el plan de financiación incluido en el Plan Estratégico 2019-2021 permite superarlo confortablemente”. Así, este plan “prevé la refinanciación de alrededor de 7.500 millones de euros de vencimientos de deuda mayorista mediante la emisión de pasivos admisibles a efectos de MREL, principalmente de naturaleza subordinada”.

Fuente: Cinco Días