La venta de la participación en Repsol y en el negocio angoleño de BPI ha lastrado los resultados de CaixaBank que ha ganado un 24,3% menos en el primer trimestre del año, 533 millones de euros. La cifra está por debajo de las previsiones de los analistas (551 millones de media, según Bloomberg), pero en términos de margen de intereses, el negocio típico de la banca, CaixaBank ha cumplido con 1.230 millones de euros.

CaixaBank vendió en septiembre el 9,4% de Repsol por 2.500 millones de euros; aunque el impacto contable de la venta pasó el trimestre pasado, la menor aportación al beneficio afecta a la comparación de 1019 con 2018, con un impacto de 63 millones. Otros 73 dejan de entrar en las cuentas de la entidad por la reclasificación contable de BFA (firma angoleña propiedad ed BPI) y el resultado cae tambien porque en 2018 se registraron 54 millones de extraordinarios ligados a BPI. CaixaBank indica, así que sin estos 193 millones el resultado habría crecido un 4,3% hasta 511 millones.

El negocio bancario sí ha marchado según lo previsto, con un alza del 2,9% en el margen de intereses hasta los 1.237 millones de euros, con un descenso algo menor en las comisiones (un 2,2%). La empresa apunta que los ingresos core del negocio crecen un 0,9%. No obstante el margen bruto ha bajado en un 6,8% por el citado impacto de las participadas y los mejores resultados por compraventa de cartera. El deterioro se ha mitigado con menores saneamientos, pero el resultado final ha mostrado la citada caída del 24,3%.

El crédito a la clientela crece un 0,8% hasta los 226.400 millones de euros, sobre todo por elalza del crédito a empresas, el crédito al consumo (que crece a ritmos del 3,4%) y los préstamos al sector público. Por el contrario, el saldo vivo de préstamos hipotecarios retrocede. No obstante, la contratación de nuevas hipotecas crece el 5%, la de créditos al consumo el 6% y la de crédito a empresas el 46%.

Fuente: Cinco Días