El nuevo smartphone de Samsung, el Galaxy Fold, está ya en el foco de las críticas después de que varios periodistas de medios como la CNBC, The Verge o Bloomberg alertaran que los modelos de prueba que les han cedido sufren problemas en las pantallas con tan solo dos días de uso.

El teléfono, que aún no ha salido a la venta, está previsto que comience su comercialización la próxima semana en Estados Unidos y Corea y a partir del 3 de mayo en varios países europeos, entre ellos España.

Según los medios mencionados, la pantalla del dispositivo viene equipada con una lámina protectora de material plástico que si se retira puede provocar desperfectos, como grietas o mal funcionamiento. Cierto es que Samsung asegura en su manual de instrucciones que «retirar la capa protectora o utilizar adhesivos en la pantalla principal, como protectores de pantalla o pegatinas, pueden causar daños».

 Samsung ha recordado que «retirar la capa protectora o agregar adhesivos a la pantalla principal puede causar daños. Nos aseguraremos de que esta información sea comunicada claramente a nuestros clientes”.

El modelo fue presentado el pasado 20 de febrero como su primer móvil plegable, un dispositivo a medio camino entre el smartphone y la tableta que tendrá un precio de partida de 1.980 dólares en EE UU. No se trata, eso sí, del primer móvil plegable en comercializarse puesto que en enero la empresa Royole presentó en Las Vegas, en el marco del CES, su modelo FlexiPei, una combinación también de teléfono inteligente y tableta que cuando se dobla tiene dos pantallas de cuatro pulgadas.

Los problemas de este modelo no serían los primeros que afronta la compañía, que se vio obligada a dejar de producir y vender en octubre de 2016 el Galaxy Note 7 por episodios de combustiones espontáneas de las baterías de algunos de sus dispositivos.

Fuente: Cinco Días