Sacyr va a salir en junio del Canal de Panamá, tras prestar los tres años de mantenimiento que exigía el contrato de construcción del tercer juego de esclusas, con la esperanza de recuperar alrededor del 40% del dinero reclamado a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). El grupo español y sus socios del consorcio constructor GUPC tienen activados arbitrajes por 5.200 millones de dólares (4.670,4 millones de euros) ante el Tribunal de Arbitraje de Miami, de los que 4.221 millones de dólares responden a “costes imprevistos surgidos en el proyecto”, recuerda Sacyr en la memoria del ejercicio 2018 publicada ayer. Los otros 978 millones de dólares son exigidos por el frente empresarial en respuesta a distintos perjuicios.

En el mismo documento, Sacyr explica que estas multimillonarias peticiones están pendientes de resolución en cuatro procesos distintos. Y acompaña el relato de la crisis en el Canal de Panamá con una estimación independiente, solicitada a la consultora DFL Associate, que fija en 2.057,8 millones de dólares (1.848,2 millones de euros) el importe “razonable” que GUPC podría recuperar en los litigios abiertos. Una suma que supone el citado 40% de los 5.200 millones demandados a la ACP.

La estimación de DFL Associate está ligeramente por encima, hasta en un 3,7%, de la entregada en octubre de 2017 (1.983 millones de dólares) por la misma firma.

El consorcio GUPC concluye en junio los trabajos de mantenimiento del tercer juego de esclusas, que ha prestado durante tres años

Con un 41,6% de participación en GUPC (baja desde el 48% de 2016 y 2017 tras un acuerdo de redistribución de participaciones entre los socios), Sacyr obtendría unos 768 millones de euros si se cumplen las expectativas apuntadas por DFL. El resto de socios son la italiana Salini Impregilo, la belga Jan de Nul y la panameña Cusa.

Más allá de la opinión del experto independiente, la empresa que preside Manuel Manrique tiene una estimación de valoración de las reclamaciones de 1.307 millones de dólares al cierre de 2018, “lo cual representa un 31% de las reclamaciones presentadas en fase de resolución”, explica en el informe de las cuentas anuales consolidadas. La cuantía también sube en este caso desde los 1.283 millones de dólares expresados en el ejercicio 2017.

Si hasta la fecha el consorcio ha conseguido arrancar 346 millones de dólares a la ACP en procesos arbitrales, el pasado 12 de diciembre la Cámara Internacional de Comercio (ICC) de Miami emitió un laudo adverso sobre los anticipos económicos recibidos en 2009 por GUPC para la ejecución del macroproyecto de ampliación del Canal. El consorcio ha tenido que reintegrar 547,9 millones de dólares, revés que motivó que Sacyr pidiera un préstamo de 225 millones de euros con vencimiento a cinco años, y dos de carencia, para hacer frente a su parte.

La obra del Canal de Panamá concluyó el 31 de mayo de 2016 y fue recepcionada por la ACP el 24 de junio de ese año.

Cuatro grandes procesos

Pacific Cofferdam. El importe reclamado ante el CCI de Miami era de 194 millones de dólares. La audiencia se produjo en enero de 2017 y el laudo, en el mes de julio, denegó la petición de GUPC.

Basalto. Las constructoras exigen 463 millones por la ausencia de basalto en el área de las obras y cambios en la composición del hormigón.

Compuertas. La adquisición de las compuertas y sobrecostes laborales conforman otra reclamación por 594 millones.

‘Disruption’. GUPC agrupa otros sobre costes por 2.970 millones de dólares relacionados con el hormigón, cambios de programación, etcétera.

Fuente: Cinco Días