La revolución energética está impulsada por la digitalización que, además de los retos que supone, ha abierto un campo de oportunidades. Así, de la ahora sencilla corriente alterna hemos pasado a las smart grids o redes inteligentes que conjugan electricidad, comunicaciones y sistemas de información para dar respuesta a los objetivos de eficiencia energética y los desafíos medioambientales.

Todo ello situando en el centro a los consumidores. “Es el comienzo de un cambio de paradigma impulsado por las nuevas tecnologías que romperán con las estrategias competitivas, los modelos de negocio y las empresas del sector”, explican fuentes de Red Eléctrica (REE).

En esta metamorfosis ya no resulta extraño que tanto grandes como pequeñas compañías estén implementando en sus procesos sistemas como la inteligencia artificial, el blockchain o el internet de las cosas (IoT). “Estamos en un momento crucial. Las compañías tradicionales debemos aprovechar las tecnologías para producir eficiencias y plantear nuevos modelos de negocio”, afirman desde Naturgy. Además, son un “facilitador clave” para afrontar el reto de “explotar de forma eficiente y segura una generación fundamentalmente renovable”.

Un cambio que favorece al usuario y a las ‘utilities’

La empresa que preside Francisco Reynés aplica el internet de las cosas, el big data y la inteligencia artificial a soluciones que ayuden al cliente a ahorrar en su factura. De hecho, su plan estratégico 2018-2022 fija que, a final del periodo, el 20% de la cartera total de sus clientes disponga de IoT. Más allá de las cifras, Naturgy ha desarrollado el proyecto europeo de smart cities GrowSmarter en Barcelona, que también se ha acompañado de la rehabilitación pasiva de los edificios.

Iberdrola es otro ejemplo. Prevé invertir en transformación digital 4.800 millones en 2018-2022 y desarrollar 75 proyectos de innovación cada año en dicho cuatrienio. Entre las inversiones que ya se han realizado destacan el proyecto Romeo –que mejora la eficiencia y los costes de operación y mantenimiento de los parques eólicos– y el plan ESS2GRID, que avanza en la integración de las renovables mediante el desarrollo de baterías.

Las más importantes

La cadena de bloques está entre las innovaciones que se están implantando con mayor intensidad. “El uso del blockchain facilita los procesos de certificación de la energía producida, lo que va a permitir adaptar en un futuro el modelo de funcionamiento de los mercados eléctricos y la comercialización de energía de origen renovable”, aseguran en Naturgy.

Junto con Endesa, que acaba de anunciar que desde este mes incorpora la realidad virtual para formar en seguridad a sus empleados, la compañía realizó en 2018 la primera operación real de compraventa de gas natural por un volumen de 5,95 GWh en la Península Ibérica mediante esta tecnología.

La digitalización ahorra en el recibo, rebaja los costes de operación y facilita la certificación de la energía producida

“Desde Naturgy apostamos por un modelo de innovación abierta”, afirman. Así, la energética es una de las 39 empresas europeas del sector que participan en Enerchain, primera plataforma de negociación de transacciones de gas y electricidad con ejecución descentralizada basada en blockchain.

También forma parte de Alastria, otra red abierta y multisectorial donde las personas pueden desarrollar y operar aplicaciones de registro distribuido. En el caso de REE, el pasado noviembre formalizaba junto a tres entidades financieras (BBVA, BNP y MUFG, filial de Mitsubishi) y dos asesores legales el primer crédito sindicado multidivisa del mundo basado en blockchain.

MÁS INFORMACIÓN

Un crédito de 150 millones que puso de manifiesto las ventajas de esta tecnología, como la reducción de tiempos, la transparencia y la trazabilidad del proceso de contratación. “La transformación digital hará posible lo hasta ahora imposible, comentan fuentes de REE.

Entre los principales beneficios que destacan desde Iberdrola está la “reducción de costes de transacción al eliminar los intermediarios y la supresión de los procesos de backoffice de confirmaciones y validaciones”. La compañía está empleando el blockchain para crear una plataforma de trading mayorista, identificar el consumo con activos renovables y en redes de distribución, para certificar la información sobre eventos de la red.

El apoyo de las pequeñas

La transformación digital del sector sería mucho más compleja sin las startups. Por eso las grandes cuentan con incubadoras de las que se nutren.

InnovaHub de Naturgy es un espacio de innovación abierto por el que pasaron más de 7.000 personas en 2018. Empleados, startups, universidades y empresas, entre otros, participaron en las actividades.

Perseo, de Iberdrola, es un programa de 70 millones para facilitar el acceso de la eléctrica a las tecnologías. Además, fomenta la creación de un ecosistema global de emprendedores del sector eléctrico.

Fuente: Cinco Días