Batavia recibe su nombre de Yakarta, la capital de Indonesia, que durante el periodo comprendido entre los años 1619 y 1942 se denominaba así. La razón es que en este país insular nació la idea de Batavia hace más de 20 años, cuando Carlos Alonso, el director y creador de la tienda, compró una mesa para su apartamento estando destinado allí como ingeniero.

En ese momento se dio cuenta de la diversidad de artículos que podía encontrar en este territorio, sobre todo de muebles y piezas antiguas. Para ese entonces, “mis pasiones eran el diseño y el mobiliario”, rememora Alonso, “y aquel era el sitio perfecto, había antigüedades de todo tipo, desde piezas holandesas hasta otras con ese toque naíf del indígena”.

La tienda, que actualmente factura unos tres millones de euros, fue inau­gurada en el centro de Madrid, entre Tribunal y Alonso Martínez, zona en la que se mantiene, aunque en 2016 se cambió de local al que ahora consideran su sede principal, en la calle Mejía Lequerica.

Donde actualmente se yergue Batavia, antes se encontraba una ferretería de más de un siglo de antigüedad. Pero la historia del local tiene un recorrido más largo, ya que en ese mismo sitio se edificó en 1862 el Palacio de Villagonzalo. De ahí que reciba, según el Plan de Ordenación Urbana de 1997, la máxima protección arquitectónica (nivel 1).

En el interior del inmueble se pueden encontrar esbozos de lo que antes era este palacio. La pretensión, explica el fundador de la empresa, es “conservar algo del legado de lo que existía aquí y hacer una intervención contemporánea”.

Carlos Alonso
Carlos Alonso, fundador de Batavia: “Las cosas, cuando están bien hechas, duran para toda la vida y las heredan tus hijos y tus nietos”. Cinco Días

Sostenible y diversa

La intención detrás de Batavia es no solo crear un espacio donde poder recoger piezas de un carácter especial, ya sea antiguo o contemporáneo, sino también intentar recrear, mediante la disposición de las mismas, aquello que se podría encontrar en una casa. A su vez, persiguen dar un mensaje de sostenibilidad y consumo responsable.

Carlos Alonso promueve una economía circular, en la que “en vez de comprar para usar y tirar, la gente compre una cosa que dure para siempre”. Muchos de los muebles que se pueden encontrar en el establecimiento tienen casi 70 años y han sido previamente reciclados y restaurados, a fin de poder darles una nueva vida.

La cifra

Svend Skipper
Mesa de escritorio original de los sesenta, diseño de Svend Skipper. Cinco Días

200 marcas conforman el directorio de proveedores de Batavia. La tienda de muebles importa la mayoría de sus artículos de Italia, además de Indonesia, Dinamarca y Suecia. Entre sus fabricantes figuran la japonesa Ritzwell y los italianos Ceccotti y Moroso.

Estos productos, a pesar de seguir algunos de los diseños de la tienda, son en su mayoría de fabricantes internacionales. Muebles, sillas, lámparas, viajan desde distintas partes del mundo, como Italia o Dinamarca, aunque también se pueden encontrar trabajos de origen nacional.

Batavia se abastece de alrededor de 200 proveedores entre los que elige lo que será expuesto. Desde muebles de diseño firmados por iconos como los daneses Finn Juhl y Hans J. Wegner y el finlandés Eero Saarinen –los tres fallecidos–, este último considerado uno de los diseñadores más importantes de la era moderna, hasta marcas como Ritzwell, Ceccotti y Moroso.

Los precios oscilan entre los 50 y los 40.000 euros, dependiendo de distintos factores, como fabricantes, materiales empleados, acabado o manufactura.

El perfil de sus clientes también es muy diverso. Según el director, acuden clientes famosos del ámbito deportivo y cultural, de la televisión e incluso personajes del mundo financiero y político.

Si bien disponen de una web con carrito de compra, prefieren que el cliente se acerque al establecimiento a constatar que lo que ha visto en fotos coincide
con lo real

Además de la venta de muebles y otros objetos, Batavia organiza proyectos inmobiliarios, de decoración y asesoramiento personalizado para sus clientes, suponiendo esta línea el 40% de sus ventas. Arquitectos e interioristas colaboran con ellos en la organización de los recursos e ideas que necesitarán para hacer realidad la casa de diseño con la que sueñan sus compradores.

Interés emocional

A pesar de tener una página web con carrito de compra, el director de la casa asegura que la adquisición de un mueble reviste un interés emocional para el comprador debido a la inversión que supone. Por ello, apunta que la web sirve como escaparate para que los clientes puedan ver lo que ofrecen, pero la compra se concreta de forma física.

A su vez, descartan la posibilidad de lanzar una aplicación móvil y abogan por un ciclo de compra en el que el cliente vaya al establecimiento a comprobar si lo que ha visto en las fotografías se corresponde con la realidad o sufre algunas variaciones.

Esta filosofía compromete su posible expansión, ya que dependen de un local que reúna las características del actual. Un espacio amplio donde puedan exponer sus piezas con facilidad y dar un trato casi personalizado a los clientes.

Batavia
Exterior de la tienda de Batavia en la calle Mejía Lequerica de Madrid. Cinco Días

Aunque su rival directo no es Ikea, enfrentan una dura competencia en cada una de las líneas de negocio (muebles, accesorios, iluminación…), sobre todo a nivel online. “Tenemos la exclusividad de algunas marcas, pero no de todas”, señala Alonso, por lo que el cliente puede acudir a la tienda a recibir el consejo de los empleados de Batavia y recibir unas sugerencias específicas.

Ahí es donde surge el problema, ya que si este manda esta prescripción a las marcas directamente, es posible que le puedan ofrecer una rebaja en el precio final. “Esa competencia en internet poco saludable está dañando el mercado porque, al final, te conviertes en expositor de los fabricantes y estos acaban vendiendo, no a través de ti, sino por su cuenta vía online”, denuncia.

Sin embargo, son activos en las redes sociales, destacando entre ellas Facebook e Instagram. En esta última contabilizan más de 12.000 seguidores. También invitan a sus clientes a suscribirse a su newsletter para mantenerlos al tanto de sus novedades.

Al detalle

Batavia
Armario de persiana mid century de origen sueco. Cinco Días

• En Batavia aseguran ser pioneros en España en la importación de antigüedades asiáticas.

Desde la inauguración de la sección de proyectos en 2006 han realizado cerca de 100. En la tienda trabajan 20 personas.

Facturan alrededor de 3 millones de euros anuales. En su catálogo hay productos de más de 200 marcas distintas.

Afirman que uno de los parámetros más importantes que utilizan a la hora de seleccionar marcas y firmas es que sus productos se fabriquen siguiendo unos criterios de ética, ecología y sostenibilidad.

Carlos Alonso es también uno de los fundadores de Ábaton, el estudio de arquitectura que reformó la tienda y le dio su aspecto actual.

Batavia posee dos tiendas. La sede y tienda principal se encuentra en Madrid (en la imagen superior), mientras que la otra está en Las Rozas.

Fuente: Cinco Días