El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, ha querido contestar a algunos grupos políticos, como Unidas Podemos, que insisten en que la banca no paga impuestos. Roldán, como lo hiciera unas horas antes la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, ha indicado que el sector bancario ya paga “muchos impuestos”. Y ha insistido, también como Dancausa, en que las entidades que forman parte de la patronal (los bancos tradicionales) “no han recibido ni un euro de ayudas públicas, sino más bien han contribuido con 20.000 millones de euros” para ayudar a las cajas de ahorros, que fueron las que tuvieron problemas.

Según cálculos de la asociación, la banca es el segundo sector que más impuestos paga, al estimar que se sitúa en el 24% sobre la base imponible.

El responsable de la AEB ha criticado que se calcule el importe pagado en impuestos tomando como base el resultado consolidado y se compare con lo que se paga en España. Ha explicado que en estos datos se están incluyendo ganancias ya gravadas en países extranjeros. “Pagamos muchos impuestos, como cualquier otro contribuyente, y estamos contentos de hacerlo”, recalcó.
El ejecutivo ha restado importancia al efecto del continuo goteo de cierre de oficinas y la petición de los supervisores de más fusiones. Ha asegurado que estos ajustes no perjudican a la competencia. “La falta de competencia no va a ser un problema en las dos próximas décadas”, defendió.
Aunque no quiso precisar cuál sería el número idóneo de oficinas en España o el de entidades financieras, sí aseguró que en “España queda margen para mejorar la eficiencia del sector”, y los cierres de oficinas es un medio para ello.

Criticó las mayores exigencias de capital para la banca en Europa frente a las entidades financieras de EE UU, lo que hace que las firmas europeas sean menos rentables. “Es muy descorazonador ver las valoraciones tan bajas” de los bancos europeos, dijo. Y se quejó de que la solución no es pedir más capital “sin saber muy bien para qué”.

Además, reflexionó que el incesante capital exigido a la banca en Europa pone en guardia al inversor sobre la salud de las entidades en lugar sofocarla. El banquero denunció que hay “una especie de subasta al alza” del umbral de capital exigido “que no entiendo”. “Lo que van a pensar los inversores es: ¿qué están viendo que no vemos?”, indicó al referirse al capital en una rueda de prensa tras la Asamblea General celebrada por la AEB.

Hizo un llamamiento a las fuerzas políticas para que intenten mantener la confianza de los inversores como prioridad, ya que sin ella “es muy difícil” poder continuar con el comportamiento favorable que ha venido experimentado la economía española durante los últimos años.
También reclamó seguridad jurídica. “Para mantener la viabilidad del sector es necesaria la existencia de una norma estable que nos permita tener un horizonte temporal. Lo importante es la estabilidad, la certidumbre y la predictibilidad”, ha aseverado.

Roldán reconoció que el reto de la rentabilidad es desafiante cuando los tipos de interés continúan estando a niveles muy bajos, pero es el escenario que hay y difícilmente cambiará con la desaceleración de la economía en la eurozona. “Toca remar contracorriente, pero es lo que hay”, indicó al respecto. La AEB considera que el BCE no subirá tipos hasta junio de 2020.

Doce entidades en pérdidas

Aumento del 23%. Los bancos españoles obtuvieron un beneficio atribuido de 14.846 millones de euros el pasado año, cuantía que supone un aumento del 23% interanual gracias, de manera especial, a la contención de los gastos y menores provisiones.

Sin el lastre del ladrillo. La banca española ya está pasando página sobre los activos vinculados al ladrillo. “En España eso ha dejado de ser un problema”, relató el presidente de la AEB. al referirse a las las fuertes ventas de carteras efectuadas por las entidades durante el ejercicio 2018. Ese año los activos adjudicados se redujeron en un 30%.

Doce bancos en pérdidas. Una docena de bancos españoles cerraron 2018 con pérdidas agregadas de 79,09 millones de euros, según los estados financieros del año pasado publicados este jueves por la AEB. Las pérdidas más abultadas entre las 12 entidades que terminaron en rojo fueron las de Targo Bank, que perdió 20,30 millones de euros; seguido de Banco Industrial de Bilbao, con 15,35 millones, y Banco Finantia Sofinloc, con 13,76 millones. Les siguen Banco Pichincha, que registró unas pérdidas de 8,79 millones; BNP Paribas, con 5,07 millones; Bank Degroof Petercam, con 4,37 millones y Andbank, con 3,72 millones. También cerraron en rojo EBN, con pérdidas por 3,28 millones; Self Trade Bank, con 2,67 millones; Banco Alcalá, con un millón; Banco Europeo de Finanzas, con 0,72 millones, y Mediolanum, con 0,04 millones.

Fuente: Cinco Días