Sede de Orange en España.
Sede de Orange en España.

Orange Espagne tenía registrados activos por impuestos diferidos por un importe de 693 millones de euros al cierre de 2018, según señala la empresa en su informe de cuentas enviado al registro mercantil. Dichos activos corresponden a “bases imponibles negativas y diferencias temporarias, que se reconocen siempre que resulte probable que existan ganancias fiscales futuras suficientes para su compensación”.

Fuentes de la operadora precisan que los derechos reales con Hacienda son mayores a más largo plazo, y añaden que el grupo mantiene una política conservadora.

En términos netos, la operadora segunda operadora española registró un beneficio neto en el ejercicio de 2018 de 157 millones de euros, un 53% menos. Ahora bien, desde la compañía se precisa que el beneficio neto consolidado del grupo Orange Espagne fue de 588 millones, un 4% más. “Ambos ejercicios no son comparables puesto que se segregó todo el negocio de red fija con el ámbito mayorista a una nueva filial, y a lo largo de 2028 se siguió transfiriendo negocio a esta división”, dicen estas fuentes.

Orange Espagne abonó a su matriz un dividendo de 600 millones de euros en el ejercicio de 2018, en línea con el pagado en el año anterior, tal y como publicó este periódico el 1 de abril.

El resultado de explotación de la compañía se redujo un 39%, hasta 181 millones. Los ingresos pasaron de 5.028 a 4.932 millones.

La sociedad pagó por impuesto de sociedades un total de 17,6 millones de euros en 2018, frente a un impacto positivo de 30 millones en el año anterior por la activación de un activo fiscal.

Los aprovisionamientos se redujeron levemente, de 2.259 a 2.229 millones de euros, mientras que la partida de otros gastos de explotación aumentó de 189 a 219 millones. A su vez, los gastos de personal aumentaron un 9,7%, hasta 237 millones de euros.

La deuda a largo plazo subió un 8% hasta 1.483 millones de euros. En este casi destacan los préstamos con empresas del propio grupo Orange, por 1.278 millones. Esta partida incluye principalmente un préstamo por importe nominal de 1.280 millones con la empresa del grupo Atlas Services Belgium, con vencimiento el 30 de enero de 2021 y un tipo de interés referenciado al Euribor.

Fuentes de la compañía explican que este aumento de la deuda es consecuencia de la decisión de disponer de los créditos con el grupo para pagar el citado dividendo. Orange Espagna genera caja positiva, pero no tanta para abonar la citada retribución. La filial tiene un ratio de apalancamiento por debajo de una vez el Ebitda por lo que la matriz optó por esta vía para repatriar fondos.

Los pasivos financieros a corto plazo se situaron en 394 millones de euros, frente a 340 millones del año anterior.

Crecimiento de la filial mayorista

Ingresos. Orange España Comunicaciones Fijas, que engloba el negocio mayorista, registró unos ingresos en 2018 de 835 millones de euros, un 14% más. De ellos, 438 millones correspondieron al alquiler de red fija, básicamente a la matriz, y 397 millones a servicios de voz y datos a clientes mayoristas. En este caso, Orange se ha visto beneficiada del crecimiento de MásMóvil, con quien tiene un acuerdo mayorista de red.

Fibra. El beneficio neto aumentó un 89%, mientras que el resultado de explotación alcanzó los 396 millones debido a la importante huella de fibra desplegada y operativa por parte de la compañía. “La fibra permite aumentar la rentabilidad del grupo en España debido al significativo ahorro de costes que supone tener a los clientes en la red propia de fibra frente a utilizar redes de terceros operadores, tal y como ocurría en el pasado con el ADSL”, explicó la empresa.

Fuente: Cinco Días