Todavía es pronto para saber qué va a pasar, no solo porque las principales medidas fiscales del programa del PSOE están configuradas en líneas muy generales, sino también porque las propuestas de sus socios de gobierno, lógicamente, influirán en las decisiones que se adopten por el PSOE.

Las grandes líneas del programa del PSOE son incrementar la aportación de las grandes empresas y de los contribuyentes de ingresos más altos y con mayores patrimonios ─sin definir claramente ni quiénes son ni qué medidas adoptarán─ y equiparar el tratamiento fiscal de las rentas del ahorro y las rentas del trabajo ─presumiblemente incrementando los tipos impositivos a los que tributan las rentas del ahorro─.

Las medidas que se recogían en su programa electoral para el ejercicio 2016 han desaparecido del nuevo programa por lo que, salvo remisiones al pasado, es muy difícil anticipar como se implementarán las anteriores propuestas.

No podemos descartar que vuelva a estar sobre la mesa la eterna discusión sobre el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, y en el Impuesto sobre el Patrimonio. Ahora bien, a nivel nacional, la toma de decisiones sobre ambos impuestos exigirá la modificación de la Ley Orgánica 8/1980, de 22 de septiembre, de Financiación de las Comunidades Autónomas por lo que, al menos, en el corto plazo no habrá cambios a este respecto.

El PSOE pretende, asimismo, involucrarse en la fiscalidad verde y, aunque no podemos descartar que solo busque otra fuente de financiación, lo cierto es que la larga lista de nuevos impuestos recogidos en su último programa ha desaparecido.

Además, insiste en establecer las llamadas tasa Google y tasa Tobin, que incrementarán la recaudación, aunque serán soportadas por los ciudadanos de a pie.

En fin, las líneas generales del PSOE en materia fiscal están destinadas a establecer subidas impositivas con las que financiar sus promesas electorales y apenas incluyen beneficios fiscales -a excepción de las cooperativas laborales, las start-ups y el I+D+i.

Así, el PSOE no incluye en su programa medidas dirigidas a proteger el ahorro a largo plazo de las familias con el propósito de que estas puedan complementar sus pensiones públicas con pensiones privadas; algo que parece vital en un momento en el que el ahorro de las familias está en mínimos históricos, el déficit público sigue siendo una preocupación importante y nuestra esperanza de vida crece al mismo tiempo que nuestra población envejece.

Se abren grandes incógnitas en cuanto a las medidas concretas que se adoptarán en un futuro y, aunque no es en absoluto descartable un escenario de subidas impositivas, los pactos con los socios de gobierno del PSOE podrían ser cruciales.

Podemos aventurar algunas de las líneas maestras de un pacto de izquierdas con Unidas Podemos, tras el ejemplo en el fallido Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el ejercicio 2019 que introducía una fuerte subida impositiva tanto en el Impuesto sobre Sociedades como en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

En el ámbito del Impuesto sobre Sociedades se incrementaba la tributación de los dividendos; se establecía una tributación mínima del 15 % (18 % para el sector de la banca y empresas petroleras) de la base imponible para aquellos contribuyentes con un importe neto de la cifra de negocios igual o superior a veinte millones de euros, o que tributasen en el régimen de consolidación fiscal cualquiera que fuese el importe de su cifra de negocios; y se incrementaba el importe del pago fraccionado ─incluido el del pago fraccionado mínimo cuya constitucionalidad está siendo objeto de análisis por el Tribunal Constitucional─.

Por su parte, en el marco del Impuesto sobre la Renta, se incrementaba en dos puntos la escala para las rentas del trabajo superiores a 130.000 euros y en cuatro para las superiores a 300.000 euros. También se incrementaba cuatro puntos el tipo aplicable a las rentas del ahorro superiores a 140.000 euros.

Sin embargo, en la presente legislatura Unidas Podemos ha pedido fuerza por lo que el importante incremento impositivo previsto en su programa no debería materializarse.

Tampoco podemos descartar todavía el pacto entre PSOE y Ciudadanos que muchos desean. Ciudadanos podría dulcificar la subida impositiva que parece desear el PSOE, si tenemos en cuenta su programa electoral del ejercicio 2016 y el mencionado proyecto de Ley de Presupuestos, ya que el programa de Ciudadanos es más moderado.

En todo caso, a la hora de adoptar medidas fiscales es sustancial tener en cuenta el actual entorno económico de desaceleración y déficit público, por lo que sería deseable que las decisiones que se adopten permitan mantener la demanda interna sin incrementar el gasto público, fomentar el ahorro de las familias, todavía muy mermado tras la crisis económica, y la posibilidad de las empresas de acrecentar sus inversiones y crear empleo.

Inés García Ogando, abogada del área tributario de Ceca Magán.

Fuente: Cinco Dias.