El veto de múltiples compañías tecnológicas a Huawei, especialmente el de Google, ha desatado esta semana los peores temores entre los usuarios de la marca china. Da igual que los analistas valoren positivamente la calidad de sus terminales o que la compañía asiática lance mensajes de calma al mercado. Muchos clientes y comercios han empezado a rehusar comprar terminales de Huawei. Los primeros por miedo a que se les quede obsoleto pronto; los otros, por ver complicado darles salida. Y es que como apunta Fernando Aparicio, CEO de la consultora Amvos, “en la mente del consumidor dictador no hay claroscuros, y no poder utilizar los servicios de Google supone el mismo trauma para Huawei que cuando Tim Cook [presidente de Apple] avisó a Uber de ojito con arañar más datos privados de los usuarios que te echo de mi App Store. En este contexto, Cincodías intenta dar las claves del veto de Trump a Huawei desde el punto de vista del usuario.

¿Cómo afecta el veto de Google a los usuarios actuales de móviles Huawei?

Los propietarios actuales de un móvil Huawei podrán seguir utilizando el sistema operativo Android de Google, su tienda Play Store y a sus apps como Gmail o Google Maps, pero no podrán actualizar el sistema. “No es una cuestión grave para el usuario, puesto que su experiencia se verá poco afectada”, explica Carles Garrigues, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC. Los problemas pueden llegar, según este experto, porque, pasado un tiempo, “puede haber aplicaciones que ya no se puedan actualizar, porque no serán compatibles con el sistema operativo que podría quedarse obsoleto a largo plazo”. De todos modos, no se prevé que haya una nueva versión de Android antes de 2020, y normalmente pasan meses hasta que los fabricantes de teléfonos ponen en marcha las actualizaciones en los terminales. Por lo tanto, será sobre todo un problema para los móviles que se vendan a partir de agosto, puesto que Huawei no podrá incluir ese sistema operativo.

¿Cuáles son los principales riesgos derivados de este suceso?

El principal riesgo está relacionado con la seguridad. Aunque la compañía china ha garantizado a los usuarios actuales que tendrán acceso a las actualizaciones de seguridad del sistema Android, los expertos advierten que en cuanto hay una nueva versión del sistema operativo, las actualizaciones de seguridad de las versiones antiguas dejan de tener prioridad y puede haber retrasos. Por eso, Eusebio Nieva, director técnico de Check Point para España, recomienda a los usuarios de móviles Huawei mantener sus dispositivos lo más actualizados posibles, “lo cual incluye las últimas versiones tanto del sistema operativo como de todas las aplicaciones que tenga el smartphone. Además, es recomendable deshacerse de todas las aplicaciones que no utilicemos, con el fin de evitar que se conviertan en posibles accesos de vulnerabilidades debido a la falta de actualizaciones”.

Huawei ha dicho que tiene un plan B para sortear el veto de Google, y que está creando su propio sistema operativo. ¿Será una buena solución?

La compañía china tiene, sin duda, capacidad para crear y utilizar un sistema operativo propio, que podrá estar basado en mayor o menor medida en la versión libre de Android (Android Open Source Project) o bien ser un desarrollo completamente independiente. Aunque Huawei dice tenerlo muy avanzado, hay expertos como el CEO de Amvos Digital, Fernando Aparicio, que cree que su desarrollo puede tardar demasiado tiempo. También el profesor del IE Business School, Enrique Dans, ve esta alternativa un tanto complicada, pues deberá crear desde cero una tienda de aplicaciones que pueda competir con las todopoderosas App Store de Apple y Google Play, y para ello deberá ganarse a los desarrolladores y demostrar que es capaz de lanzar fuera del mercado chino aplicaciones tan populares como las que ofrece Google. O como las que ofrece Facebook (entre ellas Whatsapp). Esta red social, al igual que Twitter, no se han pronunciado al respecto, pero si también vetan a Huawei, la compañía china tendrá complicado ganarse a los usuarios en Occidente.

¿Si tengo un móvil Huawei, puedo reclamar a alguien?

El tema de las reclamaciones parece que será complejo, pues la situación en la que se encuentra el cliente de Huawei no es consecuencia de una decisión de la compañía, si no de un veto impuesto por el Gobierno de EE UU. Sin embargo, desde Legatitas y Facua han aconsejado a los dueños presentar reclamaciones si se quedan sin servicios y actualizaciones de Android. Según ambas, los fabricantes de móviles no solo venden “el aparato físico” sino el sistema operativo, sin el cual el móvil no puede funcionar correctamente y explican que en la propia web de Huawei se indica que la garantía del producto abarca el funcionamiento del software.

¿Podría revertir la situación y volver a la normalidad?

Hay expertos que están convencidos de que a Huawei no le queda otra que negociar o negociar si no quiere ser eliminado del mercado de smartphone de Europa Occidental como advierten desde Strategy Analytics. Más, después de que otras empresas de componentes le hayan bloqueado. También dependerá de los pactos que alcancen EE UU y China, donde Huawei aparece como pieza clave. Lo que sí parece un hecho, es que la compañía tiene inventario de componentes importados de los EE UU suficientes como para continuar fabricando a su ritmo actual a lo largo de este año, y tiempo más que suficiente para desarrollar la inmensa mayoría de esos componentes en China si fuera necesario. Un aliado fundamental para ello será el fabricante de chips taiwanés TSMC, que se ha mantenido fiel, según el grupo de inversión CLSA.

Fuente: Cinco Días