El Grupo Villar Mir ha anunciado este jueves que ha contratado a Société Générale para evaluar las ofertas recibidas por su 34,6% en OHL. El holding controlado por la familia Villar Mir ha afirmado, sin embargo, que no hay ningún proceos enmarcha, ni ha recibido ofertas concretas, sino que estas se han limitado a «contactos preliminares».

La compañía ya rechazó el lunes que tuviesen ningún mandato de venta en curso. Lo hizo después de que El Confidencial publicase que  la constructora italiana Salini Impregilo se había acercado a los Villar Mir para adquirir su participación.

La información de esta diario digital sobre el tanteo a Grupo Villar Mir subraya que la parte italiana ha contratado a GBS Finanzas para llevar a buen término el asalto y que cuenta con el asesoramiento de Tomás García Madrid, quien fue principal colaborador de Juan Miguel Villar Mir durante más de 20 años y ocupó el cargo de consejero delegado de la propia OHL tras la salida de Josep Piqué.

El grupo Villar Mir ha reducido su participación en el capital de OHL por debajo del 35%, al situarla en el 34,65%. Su peso en el accionariado descendió por primera vez por debajo del 50% en junio del año pasado, al vender acciones representativas de un 12,2%. Pese a esta dieta de adelgazamiento, convencer con una oferta a la familia del fundador es esencial para el triunfo de una opa.

Con una situación de tesorería positiva, tras la venta de OHL Concesiones; todo un ejercicio de saneamiento en la cartera de contratos que ha conducido a duras pérdidas; nuevo plan estratégico, y una capitalización bursátil por debajo de los 300 millones, la prima para convencer a los Villar Mir debería ser más que considerable.

La compañía constructora cerró 2018 con 1.529 millones de euros en rojo, frente a los 12 millones de un año antes. Pese a las dificultades financieras, que han provocado el deterioro del rating por debajo del bono basura, las acciones de la compañía se disparan en el año casi el 60% y también el precio de sus bonos, después de comprobar que la empresa es capaz de generar flujo libre de caja.

Salini Impregilo, por su parte, es un grupo especializado en obra hidráulica e infraestructuras de transporte que debería acercarse este año a los 7.000 millones de euros de facturación. La compañía que dirige y controla Pietro Salini se hizo en 2016 con la estadounidense The Lane Construction y busca ahora el control de Astaldi, referencia de la obra pública italiana en momento de fuerte crisis.

Salini cuenta entre sus filas con la presencia de Ignacio Botella, hoy responsable del negocio internacional de la italiana y en el pasado máximo responsable de OHL Construcción. La adquisición del grupo español consolidaría uno de los líderes europeos de la obra civil, con cerca de 10.000 millones en ingresos y destacada presencia en América y Oriente Medio.

Fuente: Cinco Días