El empresario Juan Miguel Villar Mir va a volver a sacrificar una de las piezas importantes de su holding Grupo Villar Mir (GVM). En esta caso, la desinversión se producirá en la firma de fertilizantes Fertiberia, que va a dejar en manos del gigante argelino Sonatrach una participación del 49% en Fertial, tal y como informó ayer La Celosía. La empresa norteafricana, controlada por GVM desde 2005, es la principal productora de amoniaco de Argelia y el gran exportador de su sector en el Mediterráneo. Con unos ingresos de 272 millones en 2017, que GVM integraba de forma global, Fertial supone alrededor de un tercio de la facturación total de Fertiberia.

La marcha de Argelia, donde GVM también ha tenido presencia a través de OHL, dejará el 100% de Fertial en poder de Asmidal, filial de la citada Sonatrach, hasta ahora segundo accionista con un 34% del capital. Esta última, y el propio Gobierno argelino, venía presionando desde el verano pasado para ejercer el derecho de tanteo sobre el 49% de GVM si es que se decidía a vender al tercer socio, ETRHB Haddad, titular del 17%.

En plena crisis que ha motivado la caída del Gobierno de Bouteflika, el empresario Ali Haddad ha vendido sus acciones de Fertial a Sonatrach y GVM está cerrando los últimos flecos para traspasar su paquete. La cifra acordada no ha sido desvelada a la espera del cierre de la operación.
Desde que Fertiberia abriera contactos con Haddad para hacer caja, la propia plantilla de Fertial se había puesto en pie contra su primer accionista. El hecho, explican fuentes conocedoras del conflicto laboral, es que los trabajadores preferían integrarse en la estructura del gigante estatal de hidrocarburos que en el grupo ETRHB Haddad, cuyo presidente es también el líder de la patronal local FCE (Foro de Jefes de Empresa). Haddad entró en Fertial en 2017, cuando Fertiberia se vio obligada a bajar del 50% tras un cambio regulatorio.

El año pasado Fertial llegó a convocar una junta para aprobar la venta de la participación del grupo español a Haddad, pero terminó suspendiéndose ante la negativa de Sonatrach a que esa transacción saliera adelante.

Fuente: Cinco Días